septiembre 2013 - El Taller del Traductor
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septiembre 2013

Semana 1, día 3 En la anterior entrada nos habíamos quedado en la búsqueda de nuestra competencia. Ahora toca ir un paso más allá y preparar el terreno para la búsqueda de clientes. Toca definir qué servicios vamos a ofrecer a nuestros clientes. Algo interesante habrá que ofrecerles cuando llamemos a su puerta, ¿no? Uno de los mejores libros de negocios que he leído hasta la fecha, The Personal MBA de Josh Kaufman, enumera 12 formas de crear valor: Producto [caption id="" align="alignright" width="259"] Valor[/caption] Servicio Cesión del uso de un recurso compartido Suscripciones Reventas Alquileres Comisiones Concentración de audiencias Préstamos Opciones Seguros Inversiones En el caso de la traducción, la forma más habitual de crear valor es mediante un servicio o comisiones. Al hablar de los servicios, una de las puntualizaciones más importantes que hace es que cuando se trata de servicios basados en habilidades que no todo el mundo tiene y, sobre todo, cuando dichos servicios dependen del esfuerzo y tiempo que empleemos en ellos, es vital cobrar lo suficiente para que valga la pena el esfuerzo. Al hablar de valor, no podemos olvidar cómo es valorado nuestro servicio por parte de nuestros clientes. ¿Qué valor perciben? Si nos contratan la traducción de una web,...

Muchas gracias a todos por la acogida del curso durante el día de ayer. Espero que le resulte de utilidad a alguien. Vamos con la lección de hoy. Cómo vender servicios de traducción (II) - Mis especialidades Semana 1, día 2 Ayer veíamos en la introducción que para poder ofrecer nuestros servicios como traductores es importante que pongamos por escrito qué hacemos, cómo lo hacemos y por qué. Hoy ahondaremos en un tema bastante relacionado con el qué hacemos: en qué nos especializamos. Ya decía el refranero español aquello de "Aprendiz de todo, maestro de nada", una máxima que está más de actualidad que nunca. Es habitual pensar que a mayor número de especialidades, más oportunidades tengo de encontrar algo, por aquello de no cerrarse a nada. Pero sin una o varias especializaciones, es como dar palos de ciego. ¿A qué clientes nos dirigimos? ¡Pues a todos! ¿Cómo busco clientes? Me apunto a todas las ofertas de Proz que se publiquen y mando mi CV a todas las empresas que pueda. Acotar nuestro campo de acción puede facilitarnos mucho las tareas de marketing y ventas y, al contrario de lo que pueda parecer, con una buena estrategia, tocar a la puerta de 1000 empresas puede...

Hacía tiempo que tenía en mente redactar una serie de entradas con un enfoque más empresarial, si se me permite el término. Así que me puse como objetivo el mes de septiembre, que siempre me motiva a empezar cosas nuevas y aquí os presento, poco a poco, el resultado. Antes de empezar, os recuerdo que en el blog hay una sección llamada "La agenda del traductor" en la que tenéis un calendario y un mapa con acontecimientos, actos y conferencias relacionados con la traducción. Sin más dilación, arrancamos el curso. Cómo vender servicios de traducción y no morir en el intento ¿De qué va esto? A los traductores nos encanta bucear entre diccionarios, pasarnos horas y horas divagando en busca de la palabra perfecta y sumergirnos en el texto original para descubrir significados ocultos y dobles sentidos imposibles. Sin embargo, se nos arruga un poco la nariz cuando pensamos en que para dedicarse a la traducción hay que hacer facturas, pagar impuestos y buscar clientes. "¡Pues a mí eso de buscar clientes me parece un rollo!" [caption id="" align="alignleft" width="400"] No clients, no money.[/caption] Pues sin clientes, no hay traducciones. Así que hay que ponerse las pilas y salir a la calle a venderse. Ojo, las agencias...