Profesión Archives - El Taller del Traductor
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[caption id="" align="alignleft" width="223"] DAFO[/caption] O cómo analizarte a ti mismo como si fueras un proyecto. DAFO, un palabro que suena un poco feo, pero que encierra cuatro palabras muy sencillas: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Es un modelo empleado para analizar proyectos y empresas, aunque en este caso lo vamos a utilizar para analizarnos desde un punto de vista profesional. Es una de esas cosas que a la legua parecen aburridísimas y sueltan un tufillo empresarialrollopatatero que tira para atrás. Sin embargo, con un poco de paciencia y mirándola con buenos ojos, se le puede sacar mucho partido y puede servir como hoja de ruta para aquellos temerarios que osen poner un pie en la senda de la traducción.   ¿Cómo se rellena? Primero debo aclarar que este documento solo refleja el estado actual en el que se encuentra aquello que queremos analizar, por lo que debe ir actualizándose a medida que se cumplan los objetivos marcados. A modo de ejemplo, intentaré realizar el perfil de un traductor recién licenciado. Debilidades  Son nuestro talón de Aquiles. Nuestras limitaciones. Aquellas cosas que nos impiden comernos el mundo de un bocado o, en el caso que nos ocupa, lo que frena la entrada al mercado de los recién licenciados....

Justo antes de irme a dormir me he topado con esta reflexión de Seth Godin: Successful freelancers need to charge at least double the hourly rate that they'd be happy earning doing full time work. (In many fields, it's more like 4 or 5x). And they need to spend at least half their time getting better at their craft (and helping the market understand and appreciate what they do). Your mileage may vary, but one sure route to becoming an unhappy freelancer is charging just enough and hoping that the low price will keep you busy all the time. Y me ha llamado la atención porque creo que estos tres pilares del éxito pueden aplicarse tanto a autónomos como a asalariados: El dinero que ganas (obsérvese la diferencia entre ganar y cobrar/ingresar) forma parte del éxito que tengas como profesional (autónomo o no). No porque tengas que ganar una millonada (a todos nos gustaría, ¿no?), la cosa está más bien en que ganar más dinero del que necesitas para subsistir te permite ahorrar. La estabilidad laboral es una quimera en la sociedad actual, de modo que no nos queda otra que aspirar a la estabilidad financiera, como si fuéramos una empresa, vamos. Al menos necesitas emplear...

Esta semana me preguntaba mi amigo João cómo se podía presupuestar una revisión y he pensado que sería útil compartir aquí algunas ideas que le comenté. Además, también pueden aplicarse a las transcripciones o cualquier otro trabajo por horas, ya que se trata de un método en el que se pretende establecer previamente el número de horas que nos llevará el trabajo y poder dar así un presupuesto cerrado. Pedirle al cliente, tanto si es directo como agencia, el documento en cuestión. En caso de que sea una transcripción, necesitaremos el vídeo o el audio correspondiente. Delimitar y aclarar con el cliente el objeto del encargo. Con los términos "corrección" y "revisión" suele haber bastante confusión, de modo que no está de más que confirmemos de qué tipo de trabajo se trata. Quizá a los clientes directos haya que explicarles la diferencia, pero si cumplimos con este paso nos podemos ahorrar más de un disgusto. Con las transcripciones, entre otras cosas, conviene ponerse de acuerdo con el formato que se va a utilizar y asegurarnos de que vamos a incluir todos los datos que el cliente necesita. Examinar el documento y hacer una prueba con una muestra. Aquí está el quid de la cuestión. ¿Cuánto...

[caption id="attachment_2122" align="aligncenter" width="852"] Sondeo de mercado para conseguir encargos de traducción[/caption] Semana 2 - Día 2 Existen muchas técnicas para ponernos en contacto con clientes potenciales, lo cual nos servirá para conseguir más encargos de traducción. Cada día, nosotros mismos somos objetivo de cientos de empresas que nos bombardean con su publicidad. Echad un vistazo a vuestras cuentas de correo no deseado. O consultad por un momento los anuncios que Facebook muestra a la derecha. Al igual que el telemarketing, la eficacia de enviar correos electrónicos a mansalva o infestar Google o Facebook con tus anuncios se basa en el volumen: hay que dar mucho la brasa a mucha gente para que alguien pique. Si algo bueno tienen las técnicas tipo "dar la brasa" es su comodidad: son muy automatizables y no requieren mucho esfuerzo. Por eso mismo, su parte negativa es que la inmensa mayoría hace lo mismo. De modo que, al final, su eficacia queda bastante en entredicho. Confesad: ¿realmente leéis todos los mensajes publicitarios que os llegan al buzón de correo? Por muy pesado que se ponga Amazon...

Retomamos el curso sobre cómo vender servicios de traducción con una parte fundamental: los clientes. Semana 2 - Día 1 En la entrada anterior nos habíamos propuesto elaborar un borrador de propuesta de valor como paso previo para abordar a nuestros potenciales clientes. Hoy toca analizar a quién vamos a ofrecer nuestros maravillosos servicios. [caption id="attachment_2084" align="aligncenter" width="852"] Fuente: http://www.flickr.com/photos/22553351@N03/6635779085/in/photolist-b7o6We-6ooHcz[/caption] Recordemos que, a modo de ejemplo, habíamos partido de tres áreas: traducción jurídica, interpretación médica y traducción literaria. Para centrar más nuestra propuesta de valor (recordemos que una de las estrategias para ser más competitivos es especializarse), decidimos especializarnos en traducción de contratos de compraventa de inmuebles, interpretación en congresos médicos y en traducción de literatura juvenil. Ahora toca estudiar el mercado potencial de clientes. Para ello podemos realizarnos preguntas cómo: ¿Quién puede necesitar traducir contratos de compraventa de inmuebles? ¿Cuántos congresos de medicina se realizan al año en mi zona? ¿Suelen intervenir ponentes extranjeros? ¿Qué editoriales publican literatura juvenil? ¿Se publican novelas juveniles traducidas? No es necesario que este análisis inicial sea muy exhaustivo, pero los resultados deben ser específicos. Me explico: necesitamos localizar a clientes potenciales reales, de carne y hueso. Una vez los hayamos localizado, tenemos que hablar con ellos...

Semana 1, día 3 En la anterior entrada nos habíamos quedado en la búsqueda de nuestra competencia. Ahora toca ir un paso más allá y preparar el terreno para la búsqueda de clientes. Toca definir qué servicios vamos a ofrecer a nuestros clientes. Algo interesante habrá que ofrecerles cuando llamemos a su puerta, ¿no? Uno de los mejores libros de negocios que he leído hasta la fecha, The Personal MBA de Josh Kaufman, enumera 12 formas de crear valor: Producto [caption id="" align="alignright" width="259"] Valor[/caption] Servicio Cesión del uso de un recurso compartido Suscripciones Reventas Alquileres Comisiones Concentración de audiencias Préstamos Opciones Seguros Inversiones En el caso de la traducción, la forma más habitual de crear valor es mediante un servicio o comisiones. Al hablar de los servicios, una de las puntualizaciones más importantes que hace es que cuando se trata de servicios basados en habilidades que no todo el mundo tiene y, sobre todo, cuando dichos servicios dependen del esfuerzo y tiempo que empleemos en ellos, es vital cobrar lo suficiente para que valga la pena el esfuerzo. Al hablar de valor, no podemos olvidar cómo es valorado nuestro servicio por parte de nuestros clientes. ¿Qué valor perciben? Si nos contratan la traducción de una web,...

Muchas gracias a todos por la acogida del curso durante el día de ayer. Espero que le resulte de utilidad a alguien. Vamos con la lección de hoy. Cómo vender servicios de traducción (II) - Mis especialidades Semana 1, día 2 Ayer veíamos en la introducción que para poder ofrecer nuestros servicios como traductores es importante que pongamos por escrito qué hacemos, cómo lo hacemos y por qué. Hoy ahondaremos en un tema bastante relacionado con el qué hacemos: en qué nos especializamos. Ya decía el refranero español aquello de "Aprendiz de todo, maestro de nada", una máxima que está más de actualidad que nunca. Es habitual pensar que a mayor número de especialidades, más oportunidades tengo de encontrar algo, por aquello de no cerrarse a nada. Pero sin una o varias especializaciones, es como dar palos de ciego. ¿A qué clientes nos dirigimos? ¡Pues a todos! ¿Cómo busco clientes? Me apunto a todas las ofertas de Proz que se publiquen y mando mi CV a todas las empresas que pueda. Acotar nuestro campo de acción puede facilitarnos mucho las tareas de marketing y ventas y, al contrario de lo que pueda parecer, con una buena estrategia, tocar a la puerta de 1000 empresas puede...

Hacía tiempo que tenía en mente redactar una serie de entradas con un enfoque más empresarial, si se me permite el término. Así que me puse como objetivo el mes de septiembre, que siempre me motiva a empezar cosas nuevas y aquí os presento, poco a poco, el resultado. Antes de empezar, os recuerdo que en el blog hay una sección llamada "La agenda del traductor" en la que tenéis un calendario y un mapa con acontecimientos, actos y conferencias relacionados con la traducción. Sin más dilación, arrancamos el curso. Cómo vender servicios de traducción y no morir en el intento ¿De qué va esto? A los traductores nos encanta bucear entre diccionarios, pasarnos horas y horas divagando en busca de la palabra perfecta y sumergirnos en el texto original para descubrir significados ocultos y dobles sentidos imposibles. Sin embargo, se nos arruga un poco la nariz cuando pensamos en que para dedicarse a la traducción hay que hacer facturas, pagar impuestos y buscar clientes. "¡Pues a mí eso de buscar clientes me parece un rollo!" [caption id="" align="alignleft" width="400"] No clients, no money.[/caption] Pues sin clientes, no hay traducciones. Así que hay que ponerse las pilas y salir a la calle a venderse. Ojo, las agencias...

[caption id="" align="alignleft" width="213"] Qué duros son los comienzos.[/caption] Cómo hacerse un hueco en el mundo de la traducción profesional Estos días he leído varias entradas de otros blogs en las que se trataba de forma bastante positiva la inserción laboral o profesional de los futuros traductores. Lo cierto es que, a pesar de que el entorno actual no es nada favorable en España, empezar en un oficio nunca ha sido fácil. Y el mundo de la traducción profesional es un claro ejemplo de ello. Corría el año 2003. Mis compañeros de promoción y yo estábamos en cuarto y se oían por los pasillos muchos comentarios acerca de lo que haríamos al acabar la carrera. Hasta ese año, a pesar de que yo y el francés no nos llevábamos muy bien, siempre había imaginado que los traductores "de verdad" estaban en las instituciones europeas o traduciendo libros. No fue hasta inscribirme en aquella misteriosa asignatura llamada "localización de software" ("Será buscar programas para traducir, ¿no? Interesante.", pensé antes de hacer la matrícula) cuando descubrí que podía hacer muchas más cosas y olvidarme un poco de mis traumas con el francés (desolée...

Un título con doble propósito: una minideclaración de intenciones con la esperanza de retomar este blog :) y, al mismo tiempo, vale también como antesala del motivo de la entrada propiamente dicha. ¿Cuántas veces no hemos emprendido alguna acción después de pensar/decir aquello de "Qué mal están las cosas. Hay que hacer algo para cambiarlas."? Después del empujón y la iniciativa iniciales, solemos ir perdiendo fuelle ante la imposibilidad de conseguir resultados a corto plazo si nuestra motivación no tiene suficientes caballos de potencia para tirar de nosotros cuando la dichosa procrastinación nos azota. Tras miles de negativas, llega un momento en que después de llegar al estado apático modo: "Total, ¿pa' qué?", la inercia de seguir adelante o la resistencia al cambio nos llevan a coger carrerilla en medio de toda esa desazón y se produce el milagro. Decides sacar unos pocos minutos de tu tiempo para contestar a esa oferta de Proz que "sabes" que no te van a dar y a las pocas horas te envían una prueba. O te pasas la tarde del viernes rellenando un formulario de una agencia que "sabes" que no servirá para nada y el lunes te envían una traducción. O te atreves a pedirle...