Curso: Cómo vender servicios de traducción (III) - Mi oferta de servicios - El Taller del Traductor
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Curso: Cómo vender servicios de traducción (III) – Mi oferta de servicios

Curso: Cómo vender servicios de traducción (III) – Mi oferta de servicios

Semana 1, día 3

En la anterior entrada nos habíamos quedado en la búsqueda de nuestra competencia. Ahora toca ir un paso más allá y preparar el terreno para la búsqueda de clientes. Toca definir qué servicios vamos a ofrecer a nuestros clientes. Algo interesante habrá que ofrecerles cuando llamemos a su puerta, ¿no?

Uno de los mejores libros de negocios que he leído hasta la fecha, The Personal MBA de Josh Kaufman, enumera 12 formas de crear valor:

  1. Producto

    Valor

  2. Servicio
  3. Cesión del uso de un recurso compartido
  4. Suscripciones
  5. Reventas
  6. Alquileres
  7. Comisiones
  8. Concentración de audiencias
  9. Préstamos
  10. Opciones
  11. Seguros
  12. Inversiones

En el caso de la traducción, la forma más habitual de crear valor es mediante un servicio o comisiones. Al hablar de los servicios, una de las puntualizaciones más importantes que hace es que cuando se trata de servicios basados en habilidades que no todo el mundo tiene y, sobre todo, cuando dichos servicios dependen del esfuerzo y tiempo que empleemos en ellos, es vital cobrar lo suficiente para que valga la pena el esfuerzo.

Al hablar de valor, no podemos olvidar cómo es valorado nuestro servicio por parte de nuestros clientes. ¿Qué valor perciben? Si nos contratan la traducción de una web, es muy probable que el encargo esté motivado por algo más que tener la web en otro idioma. ¿Qué ventaja aporta nuestro servicio al cliente? ¿Qué problema resolvemos?

Es el momento de estrujarse el cerebro y pensar qué servicios podemos ofrecer, qué huecos puedo rellenar en función de la competencia que tengo en mi especialidad. No hay que tener miedo a cualquier idea que se nos ocurra, por extravagante o rara que parezca. Si tenemos la intuición de que algo puede funcionar, no perdemos nada por analizar si es viable. Ya veremos cómo más adelante. 🙂

Aquí tenéis una muestra de cómo quedaría el cuadro con nuestra propuesta de valor:

Propuesta de valor

 

Esto es solo un borrador que tomaremos como punto de partida para abordar el siguiente paso: los clientes. Aunque ahora podamos tener una ligera idea de qué necesita el mercado, no podemos basarnos en suposiciones. En la siguiente entrada nos centraremos en esto.

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